Archivos de la categoría ‘Historia’

 

Don Enrique de Villena

Don Enrique de Villena

En los albores del siglo XV, caminaba por las serpenteantes calles de Toledo la misteriosa figura perteneciente al Gran Maestre de Calatrava y el conocido Marqués de Villena, el señor de la Villa de Iniesta, el apodado “El Astrólogo” o “El Nigromántico”, don Enrique de Villena. Un erudito de las ciencias y letras, humanista, traductor, estudioso de diversas artes y ciencias ocultas como la filosofía, matemáticas, medicina, lenguas clásicas, astronomía, teología, alquimia, magias negras… autor de diversas obras literarias y poéticas, también conocido y recordado por su pasión por toda clase de placeres, incluidos los gastronómicos y eróticos.

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Wotan, el antiguo Dios de los germanos, el dios de los vientos y el señor de las batallas, el creador del arte poético, el dios de los muertos y el dios que exigía víctimas humanas. Wotan es el perturbador que provoca una pelea y como despliega un efecto mágico aquí y allí. Los cristianos convirtieron a este dios en demonio, que luego solo brilló como un cazador espectral con un séquito de caza en el que figuran los lobos Geri y Freki.

Richard Wagner, el gran y acaso el único ídolo verdadero de Hitler, ya había ahondado en el túmulo sepulcral de Wotan cuando lo convirtió en la figura central de su obra cumbre: El anillo de los nibelungos. En esta Tetralogía, Wotan es un dios con debilidades humanas que con su lanza baja al mundo y camina de incógnito entre los hombres. Utiliza a las Valquirias, sus hijas, para la defensa violenta de su orden y castillo. Entre ellas destaca Brunhilda, su favorita, ella reúne las mejores virtudes de su padre. Las Valquirias son vírgenes a caballo que recogen a los mejores héroes muertos en combates y batallas, formando luego el mejor ejercito de valientes para defensa del Valhala.

Wotan

Thor, hijo de Wotan

Wotan está casado con la diosa Fricka y ambos forman un extraño matrimonio de dioses que siguen un modelo burgués. En una de sus aventuras extramatrimoniales, y bajo la apariencia de un lobo, Wotan procreó en una mujer a los gemelos Siegmund y Siglinde. Muerta esa madre, los hermanos son separados y Siglinde es poseída por Hunding, un personaje de aspecto brutal. Mientras Siegmund durante años camina solo, errante por oscuros bosques como un perseguido. El azar hace que los gemelos se encuentren de nuevo e ignorando que son hermanos nace entre ellos un apasionado amor. Este amor incestuoso y adúltero hace que Fricka, resentida con Wotan, insista se haga cumplir la dura ley para el crimen del adulterio y el incesto.

Fue tan grande la impresión que le produjo esta obra a Hitler, que marchó con un amigo en total silencio por las calles nocturnas en dirección al bosque, en la montaña. Una vez llegados allí le tomo le tomó una mano entre las suyas y comenzó a hablar como en trance, con una voz que no le pertenecía, admirado él mismo al escucharse. Se refería a Alemania, a los germanos y a lo que él haría por ese pueblo: una revolución total. Y esto lo declaraba un muchacho austríaco de no más de dieciséis años, un completo desconocido. Muchos años después el Führer recordaba: “Sí, jamás lo he olvidado; porque ahí comenzó todo…”.

Wotan

Wotan

En las leyendas nórdicas y centroeuropeas que han surgido de las religiones paganas, cuentan que el mundo había sido creado por el dios Wotan quien residía en Asgard, el hogar de los dioses. La leyenda dice que Wotan se sacrificó durante nueve días y nueve noches colgándose de un árbol, Ygdrasil, situación durante la cual alcanzó la iluminación e inventó las runas. Wotan es simultáneamente un dios amable y bueno pero también cruel, ya que representa la naturaleza humana.

Este dios todopoderoso ha creado el Valhala, que es un paraíso destinado para los soldados caídos en la batalla. Estos héroes eran transportados hacia el Valhala por Valquirias, seres mitológicos femeninos, algunas de ellas hijas de Wotan, que los asistían y les otorgarían la redención para que puedan regresar con victoria.

Los héroes montados en caballos vuelan hacia una especie de lugar iluminado que está más allá de las nubes, mientras que en tierra hay dos mujeres que toman en sus brazos a hombres que yacen luego de una batalla.

Wotan

Wotan

A este mito de los héroes, las hadas salvadoras y el paraíso de redención como el Valhala, recurrieron los nazis, claro está, acuñando su propia versión de la leyenda, para fundamentar su ideología en pilares de la tradición europea, tomando un paralelismo entre el dios todopoderoso, que redimía a sus soldados y los honraba con gloria, y el Führer.

Wotan experimentó un singular renacimiento en el Tercer Reich. En plena efervescencia de su juventud, unos muchachos rubios sacrificaban a Wotan animales implorándoles su resurrección. Puede ser que el componente salvaje, impulsivo y arcaico que encarna Wotan y que fue reprimido durante siglos volviera a manifestarse en Hitler con todo el lastre que va unido a una resurrección semejante.

El 19 de agosto de 1839 se anunció en París que Louis Daguerre había descubierto un procedimiento de “fijar la imagen de la cámara oscura por la acción de la propia luz”. Había desarrollado un material fotosensible adecuado capaz de registrar una imagen directa. Aquí comenzó el punto de partida de la modernización, décadas antes de la aparición de la radio y la televisión, más de un siglo antes del descubrimiento del microchip, punto de partida de la alta tecnología.

Técnicamente la fotografía: “es el arte de fijar y reproducir por medio de reacciones químicas, en superficies convenientemente preparadas, las imágenes obtenidas en la cámara oscura, el registrar electrónicamente los rayos de la luz que inciden sobre un sensor electrónico llamado CCD, convirtiendo la luz que recibe en una señal eléctrica de intensidad y proporcional a la luminosa. Esta señal se digitaliza y se almacena en la forma numérica para utilizarla más adelante”.

La fotografía no es el mero hecho de plasmar un instante con la cámara, dentro se esconde un mundo muchas veces desconocido para el aficionado de a pie. Sin pararnos a pensar el complicado mecanismo de funcionamiento para poder conseguir la toma final deseada.

En una parte importante de nuestras vidas esta la fotografía. Desde las típicas vacaciones, pasando por las diariamente publicadas en cualquier revista o periódico, las imagenes publicitarias, incluso las fotos fijas del cine y la televisión. Cualquier imagen fija que nos haya impactado, detrás está la fotografía. Con un arduo trabajo se consigue que con una simple toma fija de un instante nos despierten infinitas emociones -muchas veces con el bombardeo continuo de imágenes que nos reproduce la televisión, nos despierta sentimientos no detectados en ese bombardeo, como normalmente se dice: “Una imagen vale más que mil palabras”, y en eso consiste, con esa imagen conseguir esas mil palabras-. También tener en cuenta el paralelismo entre la fotografía y la pintura (incluso más que el cine), ambas retratan un solo momento, una imagen fija sin movimiento, no pudiendo dar otro mensaje que el tiempo parado, dando con la imagniación ese movimiento, teniendo en cuenta que la pintura es algo inventado o un esbozo de la realidad (pintura sobre un lienzo), y la fotografía es la toma de una realidad que sucede en ese instante y/o la distorsión de está misma. Se podría decir que la fotografía es la prolongación de la pintura en el siglo XX y la fotografía digital es la del siglo XXI.

Por último me cabe mencionar y escribir sobre algunos fotografías que han marcado época y que han cambiado el mundo, algunas serán conocidas y otras desconocidas, todas ellas tienen un nexo común: una historia. Estás son algunas de las fotos que han marcado nuestras vidas:

1. “La pena de muerte”: es la primera foto robada del siglo XX. Al estar prohibido la entrada de fotógrafos en las ejecuciones, un fotógrafo del New York Daily News, Thomas Howard, consigue colarse en la ejecución de Ruth Snyder, mostrándonos el mismo instante que es ejecutada. Esta foto le hizo ser famoso, al ser la primera en mostrar la pena capital en si y la repercusión que con ello llevo. La toma fue realizada el 12 de enero de 1928.

Pena de muerte

“La pena de muerte”

2. “Hitler”: es la primera toma de Adolf Hitler cuando todavía era un desconocido que presidía un oscuro: “Partido Nacional Socialista de los Trabajadores”. Esta foto le abrió una estrecha amistad con su autor el alemán Heinrich Hoffmann, que sería su fotógrafo personal durante el resto de su vida, tomando más de 2.500.000 de fotografías y publicando varios libros con ellas y participando en toda la publicidad y la propaganda del partido nazi. Fue realizada en 1933.

Hitler

“Hitler”

3. “Muerte de un republicano español”: una de las fotos más conocidas del siglo, tanto en España como en el resto del mundo, que ha ayudado a engrandecer la fotografía, gracias al extraordinario Robert Capa (uno de los mejores fotógrafos de la historia) de la conocida Agencia Magnum, cantera de grandes genios. Nos muestra el instante exacto en que un miliciano republicano es alcanzado por una bala causándole su muerte, era la primera vez que un reportero fotografiaba la guerra desde el interior e inspiro posteriormente a cientos de reporteros de guerra. Fue tomada el 5 de septiembre de 1936.

Muerte de un republicano

“Muerte de un republicano español”

4. “El Che”: está es la más reproducida del planeta. Realizada en uno de los interminables discursos de Fidel Castro, cuando el Che se adelanta unos instantes y Alberto Korda aprovecha para hacerle tres tomas del legendario revolucionario argentino, Ernesto Che Guevara de la Serna, siete años después sería asesinado y está fotografía y el mito del Che se verían acrecentados. Fue realizada el 6 de marzo de 1960. Korda no tenía los derechos de autor, ya que desconocía lo que significaría después.

Che Guevara

“El Che”

5. “Manifestación por la paz en Vietnam”: nos muestra a Jane Rose, una joven de 17 años frente a los soldados norteamericanos en una manifestación contra la guerra de Vietnam en Washington, encarnando el poder de las flores frente al de las armas mortíferas. Fue realizada el 21 de octubre de 1967, a la manifestación acudieron más de un millón de personas, hecha por el fotógrafo de la Agencia Magnum, Marc Riboud.

Manifestación Vietnam

“Manifestación por la paz en Vietnam”

6. “Puños alzados en México”: la lucha de los negros americanos por los derechos cívicos alcanzan los Juegos Olímpicos de México. Tommie Smith, medalla de oro de los 200 metros, y John Carlos, medalla de plata, levantan el puño enguantando ante la bandera estadounidense. Está tomada el 27 de octubre de 1968 por el fotógrafo John Dominis de la revista norteamericana Life.

Puños alzados en México

“Puños alzados en México”

7. “Los supervivientes de los Andes”: un avión que transporta 45 estudiantes uruguayos se estrella en las montañas chilenas de los Andes. Diecisiete mueren en el acto. Setenta y un días más tarde, Roberto Canesa y Nando Parado consiguen obtener auxilio: no quedan más que dieciséis. Su increíble aventura, el “milagro de los Andes”, conmueve al planeta. Hasta que confiesan lo inconfesable: para sobrevivir tuvieron que comer los cadáveres de sus compañeros. El suceso provoca una viva polémica e inspira libros y películas de ficción, como la conocida: ¡Viven! Esta realizada el 13 de octubre de 1971 por el fotógrafo de la Agencia “Sygma”, Jean-Pierre Laffont.

Supervivientes Andes

"Los supervivientes de los Andes"

8. “Infierno de napalm”: una de las imágenes más conocidas del planeta, galardonada con el premio Pulitzer, tiene un gran impacto sobre la opinión pública, pudo acelerar el fin de la guerra de Vietnam. Nos muestra a Klim Phuc corriendo ante el terror de las explosiones de bombas de napalm, en la actualidad esa niña sigue viva y es nombrada en 1997 embajadora de buena voluntad de la Unesco. Fue realizada el 8 de junio de 1972 a unos 65 kilómetros de Saigón por el fotógrafo de la Associated Press, Nick Ut.

Infierno napalm

“Infierno de napalm”

9. “El 23-F en Madrid”: una foto que pudo cambiar la historia de España, fue publicada en todos los periódicos de Europa en portada al día siguiente, es la única muestra que se pudo conservar del instante -al ser el resto confiscadas- y ayudó a paliar el efecto del golpe de Estado del Teniente Coronel Tejedo. Realizada el 23 de febrero de 1981 por el fotógrafo de la Agencia “Efe”, Manuel Pérez Barriopedro.

23-F

“El 23-F en Madrid”

10. “Marea negra en el Golfo”: fue la mayor marea negra del siglo XX antes de retirarse de Kuwait, en febrero de 1991, Saddam Hussein ordena el sabotaje de los pozos de petróleo. Arden más de 650, que vierten 70.000 toneladas de petróleo en el Golfo. Realizada por Sebastiäo Salgado (otros de los grandes fotógrafos actuales) a un equipo de bomberos canadienses trabajando contrarreloj contra el crudo.

Marea negra en el Golfo

“Marea negra en el Golfo”

La primera prueba documental de la celebración de los Juegos Olímpicos data del año 776 a.C. en la localidad griega de Olimpia, en la península mediterránea del Peloponeso.

Al parecer, la idea original partió de un hombre llamado Oxilos, si bien empezaron a celebrarse por iniciativa del rey Ifitos de Elida, después de que éste llegara a un acuerdo con sus rivales, Licurgos rey de Esparta y Clistenes rey de Pisa, para garantizar la paz durante el evento. Según cuenta la tradición, el texto del tratado fue escrito en un disco de piedra y guardado en el templo de Hera.

Ifitos decidió organizar una carrera de 192,27 metros, distancia que equivale exactamente a la medida griega de un estadio.

Ánfora

Fragmento de ánfora con una escena de un corredor en Las Diaulos.

El discurrir de estos juegos dista mucho de los actuales, sin embargo, y a pesar de los intereses actuales, su esencia fundamental sigue siendo la misma, siendo aquellos un festival religioso, atlético y cultural, donde el único premio a la victoria era la corona de ramas de olivo, llamada “cotinus”, aunque se sabe que también los atletas ganadores recibían ayuda material de los poderosos de la época. Con el tiempo, el laurel sustituiría al olivo, aunque la costumbre de la corona vegetal permaneció hasta 1960, año en que introdujeron las medallas de oro, plata y bronce.

También más mitológicamente, de los atletas se espera el mejor desempeño para orgullo de su ciudad natal. A cambio se les proclamaba como héroes, colocándoles la corona de ramas de olivo, cortadas con un cuchillo especial por un joven de 12 años, que como condición debería tener sus padres vivos. Los vencedores al llegar, atravesaban un hueco hecho en la muralla de su ciudad, con el fin de ser cerrado después de su pase para evitar que el triunfo escapara de la ciudad. Los campeones ofrendaban su trofeo al dios Zeus.

En los JJ.OO. antiguos las modalidades deportivas eran: el Pentatlón (compuesto por: el lanzamiento de disco, lanzamiento de jabalina, salto de longitud, carreras y lucha), carreras, boxeo, carreras de carro, equitación y pancracio (una mezcla de boxeo y lucha). La última prueba de los juegos, considerada la más importante, era denominada con el nombre “final de estadio” y consistía en correr 192,2 metros. Se sabe que uno de los ganadores de esta prueba se llamaba Corebo, residente de la ciudad de Elis, y que ejercía como cocinero. Algunos tratados consideran a Corebo como el primer campeón de la Antigüedad.

Como en la mayoría de los actos griegos, los Juegos Olímpicos estaban muy bien organizados, pues se sabe que unos meses antes de los juegos se enviaban mensajeros oficiales a través de Grecia para anunciar la fecha exacta del evento por todas las villas y ciudades. Al igual que en la actualidad, también existían una selección previa de atletas, los cuales eran elegidos por jueces locales. Las pruebas se celebraban cada cuatro años y duraban un día y siempre coincidían con la segunda o tercera luna llena después del solsticio de verano.

Entre los siglos VII y V a.C., esta manifestación deportiva se fue consolidando y para el año 472 ya contaba entre sus participantes con ciudadanos de las zonas circundantes de la Élida (Arcadia, Laconia, Argólida, Acaia y Mesenia). En la época clásica, los juegos duraban ya cinco días y los ganadores de las pruebas eran considerados como héroes por su propia ciudad.

Todos los griegos que eran ciudadanos libres y que no habían cometido ningún crimen tenían el derecho de participar en los Juegos Olímpicos. Las mujeres tampoco tenían el derecho de competir, ni siquiera como espectadoras, era privilegio sagrado de los hombres. En principio, el veto era por los atletas, los cuales estaban obligados a competir sin prenda alguna. Con el tiempo, se suprimió este requisito. Tras muchas persecuciones, la mujer pudo finalmente acceder a las instalaciones deportivas y ser autorizadas como participantes en pruebas mixtas. En este sentido, la primera atleta olímpica fue Cinista, hermana del rey Agesilao de Esparta, quien no pudo tener mejor debut: ganó la carrera de carros tirados por cuatro caballos.

Cuando las polis entraron en decadencia, los juegos también empezaron a caer cuesta abajo. Roma se los llevaría al corazón del nuevo imperio en el año 80 a.C., seis décadas después de haber conquistado Olimpia. Las competiciones siguieron celebrándose e, incluso, adquirieron un perfil más internacional, toda vez que tomaban parte de ellas atletas de todos los lugares del mundo latino. Sin embargo, perdieron su anterior sentido cultural para pasar a ser únicamente un torneo deportivo, si bien se mantuvieron los ritos religiosos, los bailes y las fiestas.

Los atletas eran casi profesionales y se entrenaban regularmente gracias al patrocinio que obtenían de los patricios o de ricos plebeyos, algunos de los cuales utilizaban en provecho el éxito de sus pupilos: habían nacido los “sponsors”.

El emperador Teodosio abolió los juegos tras celebrarse ininterrumpidamente durante 1.172 años a lo largo de 294 ediciones en dos ciudades distintas: Olimpia y Roma, declarándolos ilegales en el año 396 d.C. por considerarlos paganos, en estas fechas el cristianismo era ya la religión oficial del imperio. El olvido fue a la postre su peor castigo y los juegos yacieron sepultados por los siglos de los siglos de la misma forma que estuvieron las ruinas grecolatinas.

El resurgir olímpico se inició cuando se llevaron a cabo los primeros Juegos Olímpicos en Atenas (Grecia), con la asistencia de 245 atletas y de 13 naciones. Desde entonces, el número de atletas, países representados y la variedad de los deportes se ha incrementado en gran cantidad.

Barón de Coubertin

El Barón de Coubertin

El gran precursor y fundador de la era moderna de los JJ.OO. fue Pierre de Fredy, Barón de Coubertin, quien formó al Comité Olímpico Internacional en 1894 en París. De familia aristocrática y aficionado a la sociología, el Barón de Coubertin, estudió en Inglaterra donde adquirió las primeras ideas del espíritu olímpico, como el traslado de la antorcha olímpica y la creación de la bandera con los cinco anillos entrelazados.

A la edad de 31 años, anunció durante una junta de la Unión Francesa de Sociedades de Atletismo, que deseaba revivir los Juegos Olímpicos. Sin embargo, nadie creyó en él y no hubo mucho entusiasmo ni apoyo para los Juegos.

Coubertin no se desilusionó y fundó el 23 de junio de 1894 el COI en una ceremonia que se llevó a cabo en la Universidad de Sorbona de París. El primer presidente de este comité fue Demetrius Vikelas (originario de Grecia). Dos años más tarde tras grandes esfuerzos y organización se llevaron a cabo los primeros Juegos Olímpicos de la era Moderna en 1896 en la ciudad de Atenas.

Ese mismo año Coubertain se convirtió en el Presidente del COI y mantuvo ese nombramiento durante 29 años, durante los cuales dedicó su vida y su fortuna para el desarrollo de los juegos. El Barón de Coubertain murió en 1907 en Ginebra.

A pesar de que Coubertain nunca aprobó la participación de las mujeres en los juegos él creía en los ideales del Olimpismo. Su visión creó un movimiento en el que se reúnen los atletas y países del mundo en una celebración pacífica de competencias. La meta del Movimiento Olímpico es contribuir a construir la paz y un mundo mejor a través de la educación de los jóvenes con el deporte sin discriminación de ningún tipo y con el espíritu olímpico que requiere: entendimiento mutuo de amistad, solidaridad y justicia.

Así fue como quince siglos después de la desaparición de las antiguas olimpiadas, el 4 de abril de 1896, el rey Jorge I de Grecia declaró oficialmente inaugurados los Juegos Olímpicos de Atenas. Solamente once días duro la competición y la prensa mundial no le dio mayor relevancia, sin embargo, las crónicas de aquellos días refleja unos juegos con particularidades y mucho colorido. Por ejemplo, el escenario utilizado para las pruebas de atletismo fue el estadio Penatenaico, un auténtico sobreviviente de aquellos juegos de la antigüedad; las pruebas de natación se celebraron a mar abierto y para la prueba de 1.200 m., los nadadores fueron llevados en un barco a esa distancia de la orilla y debían regresas entre olas de hasta 4 metros de altura. La mayor parte de las competidores estuvieron a punto de morir ahogados y debieron ser rescatados. Entre los nadadores sobresalió el húngaro Alfred Hajos, ganador de dos medallas de oro.

Los atletas participantes son designados por sus respectivos Comités Olímpicos Nacionales y aceptados por el COI. Participan bajo la dirección técnica de las federaciones internacionales correspondientes. La autoridad en última instancia sobre todo asunto relacionado con los juegos corresponde al COI. Los juegos se componen de los Juegos de la Olimpiada y los Juegos Olímpicos de Invierno. Tanto éstos como aquellos se celebran cada 4 años.

El Movimiento Olímpico tiene por objeto contribuir a la construcción de un mundo mejor, más pacífico, educando a la juventud por medio del deporte, practicando sin ningún tipo de discriminación y dentro del espíritu olímpico.