Archivos para mayo, 2011

Paul Naschy, el último aullido del Lobo

El pasado lunes a las 23,30 de la noche se nos fue uno de los grandes iconos del cine mundial. Una persona que en vida, no ha recibido la trascendencia que se ha merecido, en un nuevo ejemplo de profeta olvidado en su tierra. Un señor del cine, el maestro español del cine fantástico y de terror. Su nombre pasará a formar parte del Olimpo de los Dioses del misterio. Todos nombraremos a Poe, Lovecraft, Doyle, Christie, Lugosi, Price, Lee, Karloff, y un último que ha dejado marcado el corazón de todos aquellos amantes del cine, el cine de verdad, como es el nombre de Jacinto Molina Álvarez o Paul Naschy para la eternidad.

En un mundo donde en el cine premia lo comercial, Naschy se atrevió a nadar contracorriente, en unas décadas, como los 60 y 70, todavía regidas por el régimen franquista. Su pasión por lo fantástico, esas películas devoradas de la Hammer y Universal premiaron en su vida y en su meta de destacar en el género.

Los 70 marcan su devenir y el misticismo alcanzado para una gran mayoría de los que somos aficionados al cine. En una época post-Hammer, donde nace el guiallo italiano y desde el otro lado del charco empiezan a aparecer muchos de los grandes directores del género en los 80. Naschy se sube al tren sorprendiéndonos en cada una de sus nuevas interpretaciones del género: hombre lobo, drácula, dr. Jekill y Mr. Hade, momias, jorobados… casi ningún personaje de género se escapa a sus manos.

Paul Naschy

Paul Naschy o Jacinto Molina

Desde aquí queremos abrir un pequeño espacio de información para mostrar lo que ha sido su gran obra en múltiples partes del arte. Una vida llena de pasión por todo lo que le ha gustado. Y una incondicional admiración alcanzada por los miles de seguidores que ha tenido en países como Japón, el resto de Europa o Estados Unidos.

Nacido el 6 de septiembre de 1934 en Madrid. Sus primeros años los pasa como un fiel seguidor del cine, sobretodo de terror, las películas que vienen de la Hammer y la Universal, la película “Frankenstein y el hombre lobo” (1943) de Roy William, le dejó marcado para siempre. Ese primer universo de su vida y le marcará para en un futuro llegar a ser análogo a esos grandes nombres.

Estudió Arquitectura en Barcelona, fue diseñador de cubiertas para empresas discográficas, dibujante de cómics, escritor de novelas del Oeste bajo seudónimo. Su fuerte poderío físico le hace ser profesional de la halterofilia, llegando a ser 7 veces campeón de España. Ese poderío físico también le da la ocasión de hacer sus primeros pinitos en el cine como extra en las superproducciones que se rodaban en aquel entonces en España. Títulos como Rey de Reyes (1961) o 55 días en Pekín (1963), ambas dirigidas por Nicholas Ray, engrosan su biografía gracias a ello.

Aún siendo un hombre multifunción, no cejaría en su empeño hasta conseguir su primer papel. Antes adopta, por consejo, el nombre artístico de Paul Naschy, interpretando por primera vez el papel con que pasará a la historia: el de Waldemar Daninsky, protagonizando “La marca de hombre lobo” (1967) de Enrique López Equiluz, con el propio guión de Naschy.

Las películas de Waldemar se van sucediendo hasta un total de 12: “La noche de Walpurgis” (1971) de León Klimovsky, “El retorno del hombre lobo” (1980) del propio Naschy o “Licántropo: El asesino de la luna llena” (1996) de Francisco Rodríguez Gordillo, se podrían destacar de todas ellas.

El jorobado de la morgue

Cartel de la película El jorobado de la morgue (1972) de Javier Aguirre

Su principal inquietud era el género fantástico pero no dejo de lado otros como la comedia, acción, aventuras o policíaco. Aquí se destacan películas como “La batalla del porro” (1982) de Joan Minguell o “El último kamikaze” (1984) del propio Naschy. También intervino en serie televisivas como Querido Maestro. También el documentalista: durante los ochenta vivió en Japón durante 6 años, donde rodó documentales sobre la cultura española como “El Museo del Prado” (1980) o “El Palacio Real” (1981), para expandir la cultura española en el país nipón.

Debutó en la dirección con “Inquisición” (1976) firmando desde aquel entonces todas las películas que dirigía como Jacinto Molina. No dudo de ejercer las veces de productor, guionista o director. Llegando a representar todos éstos papeles en películas como “El carnaval de las bestias” (1980), “La bestia y la espada mágica” (1983) o “El aullido del diablo” (1987).

Llego a ser presidente del Círculo de Escritores Cinematográficos durante la década de los noventa y Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes, concedida en el año 2001.

Público numerosos artículos, y su propia biografía: “Memorias de un hombre lobo”, escrita por Alberto Santos.

Su bondad le ha hecho trabajar de forma altruista en cortometrajes como Hambre Mortal (1997) de Antonio Sánchez-Escalonilla o El corazón delator (2003) de Alfonso Suárez, está última en una magistral interpretación del loco personaje de Poe.

El pasado mes de octubre finalizó la película “La Herencia Valdemar”, que se estrenará el próximo mes de enero. Dejó la película “Empusa” en fase de postproducción. Y “El apóstol”, una película animada donde iba a interpretar a una marioneta de él mismo.

Hace unos meses se público su última biografía en vida: “Paul Naschy: La Máscara de Jacinto Molina” escrito por Ángel Agudo y con prólogo de Christopher Lee. Una extensa biografía publicada con comentarios de su extensa filmografía, en orden cronológico, con 456 páginas a todo color y más de 600 fotografías. Y paralelo al libro salió también el cómic “Alaric de Marnac” ilustrado por Javier Trujillo y escrito por el propio Naschy, centrado en la figura del brujo Alaric de Marnac, personaje que creó Naschy hace treinta años para la película “El espanto surge de la tumba” (1973).

Paul Naschy Alaric

Portada del libro "Paul Naschy: La Máscara de Jacinto Molina" escrito por Ángel Agudo y del cómic “Alaric de Marnac” ilustrado por Javier Trujillo y escrito por el propio Naschy

En abril de este año recibió el Premio Especial Ciudad de Alicante de la VI edición del Festival de Cine, y desde el pasado miércoles se le rendía tributó en la XXII Muestra de Cine Independiente y Fantástico de Toledo, éste junto a otro grande del género como es Narciso Ibañer-Serrador.

Se nos ha marchado uno de los grandes y desde este pequeño espacio en las ondas, le hemos querido hacer este mínimo homenaje. Esperemos que tu nombre perdure en el tiempo. Incomprendido y desconocidos por muchos, y muchos o tantos más fieles apasionados por el globo terráqueo te hemos admirado en vida y no te olvidaremos en muerte

¡Gracias, Paul Naschy!

Se puede escuchar la versión radiada en el programa de radio de El Abrazo del Oso del 02-12-09:
Naschy y Manises

El islote de Es Vedrá

Paisaje del islote de Es Vedrá

Paisaje del islote de Es Vedrá

Hace miles de años, el islote de Es Vedrà, formaba una con la isla de Ibiza, y al separarse quedó como un “centinela de piedra”, la leyenda cuenta que se separó de Ibiza para ser la protectora de está, al que popularmente se le atribuyen propiedades de acumulación de energía. De 385 metros de altura y apenas 60 hectáreas, con unos muros casi verticales, con el aspecto de una catedral gótica sumergida en el agua y numerosas grutas que se mueven en sus entrañas. Su irradiación magnética, a la que se compara con la emitida por las pirámides egipcias, las piedras de Stonehenge o las estatuas de la isla de Pascua, envuelve toda la isla. Isleños, pescadores e investigadores han vivido avistamientos y numerosos fenómenos paranormales. Incluso las palomas mensajeras pierden su rumbo cuando cruzan el islote y los instrumentos de navegación se vuelven locos. Además es uno de los lugares más visitados y emblemáticos de Ibiza, gracias a sus múltiples aguas cristalinas y sus impresionantes paisajes.

Se cree que su nombre procede de la presencia en la zona de un antiguo pueblo indoario que más tarde dio origen a los ligures y los celtas. Su origen etimológico podría proceder de un derivado mozárabe de vidrium (vidrio) o según otras fuentes del latín veteranus. Para los cartagineses era la isla sagrada de Tanit (su diosa del amor). Un mito popular dice que uno a de saludar a Es Vedrà, tocando los tambores a la luz del sol antes de dejar la isla, para volver de nuevo.

El islote de Es Vedrá

El islote de Es Vedrá

Se ha sugerido que junto al peñón de Ifach en Calpe (Alicante) y la costa sudoeste de Mallorca forman una especie de “Triángulo de las Bermudas” conocido como el “Triángulo del Mediterráneo” o el “Triángulo del Silencio”. Para llegar desde Ibiza hay que ir hasta la carretera del puerto de San Antonio, frente a Cala d´Hort. El acceso al islote es exclusivamente por mar y embarcaciones privadas y con permiso. Es fuente de inspiración para artistas y místicos de todas procedencias. Y se cree que fue la fuente de inspiración para el lugar donde se encontraban las sirenas donde llega Ulises atraído por sus canticos en la Odisea de Homero, o incluso, se abra de que son los últimos restos de Atlantis.

En una de sus grutas vivió numerosos retiros espirituales el misionero carmelita Francisco Palau durante la segunda mitad del siglo XVIII. Fundador del monasterio de las Carmelitas Misioneras en la localidad ibicenca de Es Cubells y responsable de la recristianización de la isla de Ibiza. Relato en sus obras extrañas visiones de seres de la luz, que a la hora actual podrían ser relacionados con el fenómeno ovni, también cuenta que vio enfrentamientos entre ángeles y demonios, y vivió una aparición de la Virgen María.

El islote de Es Vedrá

El islote de Es Vedrá por Steven Russell

Algunos pescadores han afirmado avistar objetos extraños por debajo de sus embarcaciones. El Campeón de España de Caza Submarina, José Amengual, también afirma a ver escuchado unos extraños “ruidos metálicos” y haber visto grandes bandadas de peces cambiar su rumbo repentinamente al escuchar tales sonidos. Y algunas personas han desaparecido al visitar la isla.

Hay quien defiende la teoría de que al ser una pirámide natural que irradia energía, los ovnis se aproximan para cargarse de dicha energía magnética o tal vez para esconderse en sus profundas y tranquilas aguas, convirtiendo el islote en una base submarina de ovnis.

Voyager

Portada del álbum "Voyager" de Mike Oldfield

Se conexiona el islote con el “Caso Manises”. El 11 de noviembre de 1979 (a las 11 p.m. del día 11 del mes 11) un avión se dirigía desde Palma de Mallorca a Tenerife se vio obligado a realizar un aterrizaje forzoso en el aeropuerto valenciano de Manises después de haber sido atosigado por un ovni, casualmente en la misma vertical del islote de Es Vedrà.

Fue declarado Paraje Natural en el año 2002. En su hábitat se encuentra gran número de aves, lagartijas y diferentes invertebrados, en especial los de la especie de caracoles del género Trochoidea y la lagartija Pitusa. Se trata uno de los principales lugares de reproducción de aves rapaces y marinas.

El músico británico Mike Oldfield se inspiro en el islote para su álbum “Voyager” alcanzado su punto máximo de inspiración en el tema de “Tubular Bells III”.

Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros (Toledo)

Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros (Toledo)

Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros (Toledo)

Este increíble paraje natural es declarado Reserva de la Biosfera a partir del año 2006, gracias a ser uno de los humedales más importantes de la geografía manchega. Sus cuatro parajes principales: Laguna Grande, Laguna Chica, la Laguna de la Sal y la Dehesa Encharcable; hacen del conjunto de Las Lagunas un completo ecosistema de origen endorreico fluvial con una gran diversidad de fauna y flora que se nutre de agua de escorrentía y del río Cigüela.

La Laguna Grande se ha reconvertido en un lugar de recreo donde se puede practicar multitud de deportes náuticos, con una gran oferta hostelera, balnearios, casa rural y un área de educación ambiental para los niños llamado el Aula de Naturaleza “Las Lagunas. También destaca el turismo levantado por sus playas de 2,5 kms. y las cualidades medicinales de sus aguas.

Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros (Toledo)

Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros (Toledo)

La Laguna Chica es el lugar reservado para la conversación y auge de su diversidad de fauna y flora. Su fauna comprende una extensa diversidad de aves acuáticas como la gruya común, calamón, canastera, malvasía cabeciblanca… algunas aves rapaces como el aguilucho cenizo, el aguilucho lagunero o el halcón peregrino y varias especies esteparias amenazadas como la avutarda, el sisón, el alcaraván y la ganga común. Su flora está rodeada de praderas subacuáticas de ovas con distintos tipos de vegetación marginal llena de carrizales, espadáñales y juncales.

La Laguna de Sal se ha usado para la extracción de sal, muy cercana a la Laguna Chica y repleta en sales y colonias de aves limícolas.

La Dehesa Encharcable es un encharcamiento cercano a la Laguna Chica donde se encuentran centenares de aves acuáticas como fochas, patos colorados, garzas imperiales, ánades reales, cernícalos…

La vida de los otros (2006) de Florian Henckel-Donnersmarck

La vida de los otros

Cartel de la película "La vida de los otros" (2006) de Florian Henckel-Donnersmarck

Un perfecto pentagrama de personajes principales, divisados bajo la atenta mirada de la stasi –la policía secreta del régimen comunista de la antigua RDA-, enfocados desde el prisma de uno de sus capitanes. Éste funciona como un perfecto nexo de unión para descubrir las virtudes y defectos del alma humana, hasta resolverse en una perfecta coreografía de los parabienes de la bondad.

La vida de los otros no es una simple película al uso, histórica o sobre espías, es una historia de la vida, de cómo nuestro destino puede estar marcado por la época en que nacemos y como nuestros ideales se pueden cambiar abriendo el alma a ese destino.

Cinco personajes muy distintos: un capitán de la stasi, muy idealista con los principios del comunismo, metódico, frio, distante, obsesivo y abrumado por la soledad; un escritor estancado en el momento que vive, encerrando sus ideas para su interior; una actriz encajonada en sus miedos que llega a vender hasta su honestidad; un ministro sin principios con el único objetivo de conseguir sus metas, cueste lo que cueste; y un teniente sometido al régimen con el fin de subir puestos en un escalafón.

Estás cinco líneas que marcan el pentagrama van unidas por el miedo a la soledad, inculcado por el abuso de poder de cualquier régimen autoritario, observando cómo aquellas personas que abren su mentes, evolucionan y como aquellas que la cierran se quedan estancadas.

Nos habla de la complicidad y los afectos que se despiertan al entrar en contacto íntimo con otras personas, aunque sea espiándolas, abriendo poco a poco nuestra mente conseguimos comprender y enfatizar con nuestros coetáneos, descubriendo el camino a la verdad y la posesión ínfima de nuestro ser.

Rodada con una sencillez y maestría abrumadoras, encumbrando hasta el más mínimo detalle. Con el punto de vista del capitán de la stasi, nos va abriendo poco a poco a un mundo de verdades y mentiras, intereses e ideales, donde termina por ganar: la honestidad y bondad con uno mismo.

Se puede escuchar la versión radiada en el programa de radio de El Abrazo del Oso del 21-03-10:
Juan Eslava Galán y La Vida de los Otros

Elizabeth Báthory, la condesa sangrienta

Introducción

En Hungría, durante mucho tiempo el pronunciar un nombre era considerado tabú. Durante décadas, el reguero de cadáveres ensangrentados descubiertos por los campesinos en las praderas hizo, que tras su muerte, el mito y la leyenda alcanzasen la senda del silencio y romperlo era transgredir ese tabú, solo con el pronunciamiento de un nombre se producía un intenso e infinito terror: Elizabeth Báthory de Ecsed.

Pertenecía a una orden basada en la Orden de Draco, practicantes de las artes oscuras y el culto a la sangre, la misma que dio origen al mito de Vlad Tepes, la considerada “vampiresa”, era una gran amante del ocultismo y del sadismo. Con los años empezó a tener una gran obsesión por la vejez y la belleza física, esa vanidad la lleva a la locura y a la perversión total. Según cuenta la leyenda, Elizabeth Báthory, empleó ríos de sangre de doncellas como fuente de juventud.

Elizabeth Báthory

Elizabeth Báthory

Nacida en 1560 en el seno de una de las familias húngaras más poderosas y distinguidas de aquella época; hija de George y Anna Báthory; con lejanos lazos de sangre que la emparentaban con la casa de los Drácula. La fortuna de los Báthory era tan grande, que superaba la del rey húngaro Matías II. Elizabeth fue prometida en matrimonio a la edad de once años, a Ferenc Nádasdy, hijo de otra familia noble húngara que más tarde adoptó el apodo de “el Caballero Negro”. Nádasdy fue un guerrero cruel y en las campañas contra los turcos sentía gran placer torturando a los prisioneros turcos.

Con catorce años, tiene una hija con un criado, dando a luz a su hija en la mansión de la condesa Úrsula Nádasdy, su futura suegra; el muchacho fue castrado y arrojado a los perros. Con 15 años se lleva a cabo su matrimonio, el 8 de mayo de 1575, su marido Ferenc contaba con 26 años, se fueron a vivir al castillo de Cáchtice en compañía de su suegra y otros miembros de la casa.

La soledad que acompañaba a Elizabeth por las continuas campañas de guerra de su marido, la llevan a visitar a su tía lesbiana, Karla Báthory, donde empezó a iniciarse en orgías lésbicas. También inició sus contactos con la magia negra, las artes de la brujería y los impulsos sádicos. Un sirviente suyo, llamado Thorko, fue su maestro, y su apoyo, su propia nodriza, IIona Joo. Toda esa rabia que fluía por su cuerpo, la mostraba contra su suegra y los criados de esta, practicando contra ella vudú, maltratando a sus siervos y humillándolos continuamente.

Elizabeth Báthory

Elizabeth Báthory

Su marido, tras la vuelta de una de sus campañas, se entera de todo lo pasado y la perdona. Elizabeth tuvo a su primera hija a los diez años de matrimonio, Ana, a la que siguen tres más: Úrsula, Katrynna y Pál, su único varón.

El 4 de enero de 1604 muere Ferenc Nádasdy. Elizabeth tiene vía libre para poder sacar todo su lado oscuro más violento y sádico. Se habla de que manda colgar y asesinar a su propia suegra, y de terminar con toda la servidumbre de está.

Dirigía su sadismo exclusivamente contra las doncellas o mujeres jóvenes de su entorno próximo. Prueba de ello es que le agradaba morder a sus sirvientas y desgarrarles la carne de los huesos. Uno de sus apodos era “la Tigresa de Cáchtice”, que era el nombre del castillo en el que moraba normalmente. Además practicaba con saña distintos y crueles métodos de tortura. Clavaba sus uñas en el cuerpo de sus sirvientas y colocaba monedas candentes bajo las uñas de sus dedos o llaves ardientes en sus manos. En invierno, mandaba arrojar a las muchachas afuera cuando había nevado y empaparlas con agua fría para que se helaran. También quemaba los genitales de las jóvenes de turno con hierros ardientes, carbón o velas.

A pesar de sus espantosos crímenes, que difícilmente permanecían ocultos, la condesa sanguinaria pudo hacer de las suyas durante un tiempo nada desdeñable, ya que era noble, una aristócrata húngara con derechos sobre sus sirvientas y víctimas, que en ocasiones eran eslovacas o jóvenes raptadas por sus esbirros en los pueblos de los alrededores. Con los cadáveres, Elizabeth actuaba con un absoluto descuido. A menudo, los escondía debajo de las camas y más tarde sus sirvientes los arrojaban a los campos cercanos. La causa de su perdición fue que un día ya no le bastaron las simples sirvientas como víctimas de sus fechorías y empezó a reclamar jóvenes nobles para sus sádicos juegos nocturnos.

castillo de Cáchtice

Castillo de Cáchtice

Entra en escena el rey Matías II de Hungría, ordenando a un primo de Elizabeth, el conde Gyorgy Thurzo, que tomase su castillo con soldados. En el castillo encontraron numerosas muchachas torturadas en distintos grados de desangrado, más de 50 cadáveres enterrados en los alrededores y habitaciones llenas de miembros y restos de sangre.

En 1611, fue procesada, pero consiguió librarse de la pena de muerte. Mientras todos sus cómplices, tras ser torturados, fueron quemados vivos en la hoguera, ella fue tratada con más indulgencia. Se ordenó que fuera encerrada en su alcoba del castillo de Cáchtice y que se tapiaran las ventanas, y allí fue apagándose como un cadáver viviente hasta el momento de su muerte, acaecida en el año 1614.

Episodio 4. Elizabeth Báthory, la condesa sangrienta

Narrador:

Estamos a 4 de enero del año de nuestro señor de 1604, los alrededores del castillo de Cáchtice están teñidos de luto, un luto impregnado de terror y miedo. La muerte del señor deja en plena libertad de perversidad a la condesa, la familia Nádasdy tiembla y, con ella, todos sus criados.

La condesa Báthory procesa un eterno odio hacia su suegra, la condesa Úrsula Nádasdy, todo lo que huele a ella, la repugna, según ella, se merece un gran escarmiento.

Nuestra mirada se traslada a lo que en aquel entonces estaba sucediendo en los sótanos del castillo. Un nauseabundo olor a putrefacción nos acompaña en este camino.

Elizabeth Báthory:

Los ojos de la libertad impregnan mis pupilas con unas irremediables ansias de venganza. Esa vieja bruja va a pagar toda su dosis de grandeza, primero le haré presenciar la humillación de toda su servidumbre y, después, disfrutaré de mi merecida venganza.

Narrador:

Tras varias horas de torturas, mutilaciones, latigazos y sangre, mucha sangre, vamos a los aposentos de la condesa, se encuentra en un estado de semi-éxtasis, reposando su extenuado cuerpo sobre un gran camastro impregnado de despojos malolientes, restos de otras anteriores orgías de sexo, sangre, perversión y lágrimas.

Empieza a anotar en su diario…

Elizabeth Báthory:

Cáchtice, 5 de enero de 1604.

Tirones de piel desgarrada maquillan mis uñas tras una intensa y prolífica jornada. Cuentan que la venganza es uno de los platos más dulce, ¡ay!, ¡bendita razón tienen! Ver esa multitud de ojos llorosos de desesperación puede llenar cualquier alma de la mayor tranquilidad y desasosiego posible.

Primero colgué boca abajo a algunos de los criados de mi maldita suegra, con la ayuda de Dorka y Jo, sujetándoles y tensando sus músculos. Mientras empapaba en una solución de sal y azufre mi látigo de desollar, aprecié como una ligera y sedienta sonrisa aparecía en el regazo de mi boca. Latigazo tras latigazo, se desgarraba la piel del primer pobre condenado. Sus órganos internos se apreciaban a la vista. Cogí un punzón de hierro y le removí sus intestinos, sus piadosos gritos aumentaban mi excitación, haciéndome pensar en el próximo jueguecito cruel. Los ojos inyectados en sangre del pérfido chico, rondaría los 16 años, me inspiraron: ¡una pera rectal! Ése maloliente cerdo chilló pidiendo piedad hasta que le hice explotar: primero abrí e introduje el mecanismo de tornillos que abrieron su ano al máximo esplendor, desgarrándolo y, mi ímpetu, ¡me hizo viajar por sus paredes internas hasta romperle! Después, estaba sedienta, le agarré del pelo, le escupí en la cara y, con un cuchillo de sierra, con una profunda dentellada, le corté el cuello. Rápidamente, acerqué mis labios a su incesante gotear y tragué y tragué el rojo carmesí de mis deseos hasta quedar saciada.

Las horas se iban sucediendo y, con ellas, cambiaba mis técnicas y mecanismos de tortura, hasta llevar a la muerte a toda aquella servidumbre que veneraba a mi horrenda suegra. La sierra, el collar penal, la flauta del alborotador, la cigüeña, el cinturón de san Erasmo, el aplastapulgares… disfruté con cada uno de ellos, bañándome en sangre en cada nuevo expiar. El péndulo, la rueda de despedazar, el strappardo o la doncella de hierro aumentaron mi excitación, mis manos llenas de sangre flotaban por mis senos, con cada nuevo grito o lloro besaba e intercambiaba flujos de sangre con mis queridas doncellas.

Llegaba al momento cumbre, al calmado regocijo de mi eterna hambre de venganza: la condesa Úrsula Nádasdy.

Ahora miro por la ventana del muro norte de mi castillo. Mientras escribo estas plácidas líneas, observo a mi suegra dentro de la jaula colgante, totalmente desnuda, con el cuerpo desollado, mutilado y desgarrado, lleno de llagas y heridas en cada uno de los poros de su piel, ¡lo que queda de ella!, es tan excitante observar el esqueleto de órganos internos que ha descubierto mi obra, ¡nunca antes había disfrutado tanto!

La tumbamos en el potro, sujetamos con fuerza sus muñecas y tobillos, rotamos lentamente la rueda hasta tensar por completo sus brazos y piernas. Alargados por la fuerza del cabestrante, llegamos a aumentar su altura en unos 25 centímetros. Se dislocaron sus articulaciones, se desmembró su columna vertebral, se desgarraron los músculos de extremidades, tórax y abdomen, pero para sorpresa de la ciencia, seguía respirando. Continuamos con tenazas y cizallas al rojo vivo. Introdujimos las tenazas en la nariz, levantando un gran aullido de dolor, levantamos y arrancamos todas las uñas de los dedos de pies y manos, para después arrancar de un tirón sus dos pezones; con las cizallas removimos cada uno de sus órganos disfrutando de los aullidos de la maldita, sabía que estaba a punto de morir, pero no, se agarraba a la vida como yo al anhelo de su muerte y mi inmortalidad.

Cogí un desgarrador de senos, le apliqué una dentellada y con las cuatro puntas estiré hasta convertir en una masa informe esos feroces creadores de pecados. Hacía rato que dejó de llorar, gritar o moverse, acerqué mi oreja a su boca y descubrí su respiración. Con el próximo jueguecito moriría, quería seguir disfrutando, ver cómo sufría segundo a segundo y cómo se apagaban los latidos del sonido opaco de su corazón. Fue entonces cuando decidí dejarla colgada en la jaula y que todos supieran quién era la nueva reina del castillo.

Vuelvo a mirar por la ventana, veo como mí impura suegra hace un pequeño espasmo, -un cuervo se está alimentando de ella, le está picando y explotando uno de sus glóbulos oculares-, un inmenso grito acompaña a su último aliento de vida, ¡por fin!, ¡por fin he acabado con este suplicio sin razón!

Narrador:

Éste fue el comienzo de una continua, dilatada, opulenta y terrorífica orgía de sangre, donde los albores de la leyenda llegan a confundirse con la ficción, donde la realidad no está muy lejana de la fantasía y donde esta cruenta mujer marcó la desgraciada historia de todos aquellos campesinos que vivieron a su alrededor. Nunca la crueldad llegó a un estado más alto de esplendor, todo ello con la firma de Elizabeth Báthory de Ecsed.

Se puede escuchar la versión radiada en el programa de radio de El Abrazo del Oso del 05-12-10:
Mentes perversas y poderosas: Inocencio VIII y Elizabeth Báthory